Le dije que se aleje,
no te quiero hacer daño,
vengo cargando,
ya desde muchos años,
mi vida en ésta maleta,
pero la chica sí se me acercó,
abrió aquella bolsa
y sacó aquellos sueños,
un par de sombreros
y hasta un acordeón,
y él viendo de lejos,
cantó algunos versos,
ganó un alma rota
y perdió esos sueños
a lado de ella…