el miedo que en mi alma abarcase
siente como una estaca,
que solo nuestras almas podrían sanarla,

pero es imposible sacarla,
pues me dejaste una marca,
que en mi piel siempre remarca;

un día no calculé mis medidas,
fui víctima de mis mentiras
arruinando la poca dignidad en mi vida

provoqué tu huida,
y disfrazando mis sonrisas
corro lejos mientras tú me admiras