me encontré en la calles de los años perdidos, en qué la gente se arrastran suplicando por un poco de compasión

Donde cada ladrillo es un sueño frustrado y nuestras sombras bailan con el diablo

Dónde Los viejos amores relucen como oasis por estas calles

El tabaco y el vino se respira al igual que la miseria y el arrepentimiento

Le pedimos a Dios más de lo que mereciamos y ahora el pequeño diablo engaña a los miserables desesperados

Mientras las casas ríen y las luces se apagan sigo arrastrando me por qué tengo la esperanza de encontrar la redención en el siguiente callejón