Noche de dolor y angustia,
una madrugada mustia.
No para de sangrar,
era mi hora de descansar.

Nada era al despertar.
Es un día más.
El dolor de cabeza al madrugar,
mi sobria presencia no has de notar.
Por favor, no me dejes de amar.

No es posible, lo es todo.
No me alcanzó para dar,
pero dí, según yo, más que nadie mas.
El mundo, mis ojos, único soy.

Nadie, no, nadie ve más allá de sus narices.
Vemos nuestros dones, nos hacemos problemáticos.
Egoístas, somos la convivencia, nuestra prioridad.
Nunca, sí, nunca verán más allá de sus narices.

Lo he comprobado, mi vida irónica es.
Estoy donde quise estar; No estoy.
Mi ausencia falta en aquel lugar,
mi presencia lo es todo al madrugar.

Papeles se juntaron,
no estoy donde quiero estar; No estoy.
Mi ausencia ha desaparecido acá.
La presencia en este lugar ha desaparecido.

¿Cuándo será el momento de despertar?
O mejor aun, ¿Quién será mi sueño?
Voy a esperar tu alma,
así atraviese un oasis, o los 7 mares.
Mi odisea grande va ser, lo es, y fue.
Ella no verá solo al horizonte,
nuestros corazones nos alcanzará.