Nada sustituye a un lápiz, que en su universo el recrea,
Otros obran la tarea de escribir a hurtadillas.

Mientras que la vida pasa promoviendo su desdicha.

Frente al reloj se percibe el tiempo que va de prisa,
La alegría de nodriza enseñando a la ironía.

Como fuente de placer, algunos embotan su vida,
Perdidos en su tristeza, alegres en su locura.

Nada como la aurora amaneciendo el camino,
Todo ocurre en un descuido y no hay tiempo de pensar.

Amaneciendo es crear un universo encendido,
Insertando al olvido, en el papel se plasmó y ahora que llegó el sol fundiendo el pensamiento, cuando termino el escrito, otro más que se logró.

Finalizando estoy yo, minutos que se volaron,
Para algo siento el lado que la vida protegió, de neuronas saltarinas que mariposas tocó.