Al nacer, nuestra vida es una hoja en blanco,
pero conforme crecemos, la pureza y firmeza de la hoja,
cambia de forma y de color.
Así vamos acumulando manchas, palabras,
viejos recuerdos, y emociones…

Es entonces, cuando vemos que ya no queda espacio
para escribir nada más….
Comenzamos a buscar culpables y los encontramos,
pero es de nosotros que depende seguir acumulando más
en esa hoja vieja o empezar a usar una nueva…

Tal vez es culpa de tus padres, el que hoy no seas
como un día soñaste ser,
pero el hoy está en tus manos…

Si no te gusta la marca que dejaron otros en ti antes,
aún tienes la oportunidad de borrarla y empezar a vivir de nuevo.
De nada te servirá, lamentarte por los errores
que otros cometieron en tu vida,
¿Por qué seguir buscando culpables?
si el único eres tú…

Si no decides levantarte por tu propia determinación,
nadie lo hará por ti…
Entonces, seguirás siendo preso de historias
impuestas por los otros,
aún cuando sean reveladas por ti….
Mariela SaraviaTodos los derechos reservados, 2013
(Libro: Flores en Papel)