Un manicomio
Es un depósito de gente.
Y los pocos
Que logran salir
No están para nada
Curados.
Solo aprendieron
A fingir ser normales.
Solo son
Pequeñas sincronías
En que sus alter egos
Su yo, su ello,
Y su súper yo,
Simulan coincidir
El mismo día.
Para asegurarse
La salida
De la blanca estadía
Pero no hay llave
De la caja fuerte
De su insanía
Que los saque
De ellos mismos.
Los locos más peligrosos,
Son los que aparentan
Cordura y libres
Deambulan.
El mundo no nos
Escuda de ellos
Ni ellos cuidan
Al mundo
Se escudan en su demencia
Y lo tornan
Bastante más inmundo.
Haciendo de las calles
Antes inocuas
Un loquero compartido
Como un psiquiátrico
Sin guardias
Sin ángel de la guarda
Que nos proteja en las
Peatonales como granjas
De hormigas
Mientras nos observan
Con su lupa,
Y desprovistos de culpa
Son de los locos
Más peligrosos.
Hacen de las afueras
Un gran manicomio.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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