Madre

Hoy he visto el rostro de mi madre, el tiempo a avanzado sin avisarnos, sus manos eran perfectas como la clara llama del mar, su mirada evocaba el cielo que alguna vez en la infancia acariciamos, cada bendición era una promesa impuesta en el camino de nuestra vida, no podrás creer madre que no hay duda de que tu amor nos abrigara el resto de nuestra vida, tus batallas fueron nuestras, como tus lagrimas, tu sueño siempre al pie de tu alma de vernos crecer en la vida, jamás será algo debatido en la justicia del destino que hoy mismo afrontamos cada dia que nos diste como un capullo de estrellas que nace en el borde de nuestra alma.

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