Hablaremos luna mía,
esta noche en mi portal,
la neblina en la amapola,
y el lejano manantial.

Va cayendo tu silueta,
en las charcas de coral,
tan sublime en las alturas,
luna mía de cristal.

En aromas va el romero,
una espiga en el trigal,
y frondoso tu vestido,
lleva plata sobre el mar.

Surcaremos el ocaso,
por allá por el umbral,
y a la orilla de las olas,
bailaremos sin parar.

No te vayas luna mía,
que te quiero conquistar,
y en mis noches silenciosas,
no me dejes de abrigar.