Un marinero
Jugando en un charco
De tanto probar
El mundo le quedo chico
Y por tanto degustar
La vida le ofrendo el disgusto
Por repetición
La mas dulce miel
Puede convertirse
En agria hiel
Por redundancia
Hasta la perfección
Puede cansarnos.
Entonces se concentran
En preguntas
Para las que no existe
Respuesta
En misterios irresolutos
En enigmas indescifrables
En las fallas
Los defectos
Las faltas
De consensos
Todos los males
En un amor
Que siempre te amara
Y al que nunca podrías amar
En los errores
Se enfocan y sofocan
Cuando lo deseado
No es igual a lo querido
Cuando lo amado
No es símil a lo requerido
El deber no concuerda
Con el placer
Y por aburrimiento
Llegan a creer
Que parte desde allí
Desde el descontento
De anhelar lo imposible
Y rechazar lo obtenible
Una larga lista
De trenes perdidos
Acumulan sus latidos
Y así los masacra lo mundano
Y los salva lo etéreo
Desprecian el paraíso
Y comen afables
Del fruto execrable
Y guardan en cofres
Los negros sentires
Las contradicciones
Esconden los errores
Y las maldiciones
Hacia seres benditos
Egregores negativos
Hacia milagros
Lo protegen como oro
Sus oscuros trabajos
Caen tan bajo
Que les enorgullece
Todo esto
De su propia vida sustitutos
Son de los mitomanos
Que se mienten a si mismos
Y lo que guardan en esos cofres
Se lo adjudican
A otros individuos
Manos talladas
Para perjudicar
Se impregnan
De tempera amapolada
E intentan el cielo manchar
De los que le buscan
La vértice al circulo
Y cuando encuentran
Lo que buscan
Lo que piden
Se espantan
Entran en cortocircuito
Porque no lo suponían
No era lo que les contaron
Menos aun lo que quisieron
Lo que siempre ignoraron
Cuando a la verdad
Asesinaron
Y así su propia
Tumba cavaron
En un charco
Los cuerpos sobresalieron
Con una pequeña manta
Los taparon
Fingiendo de este modo
Que nunca existieron
Son de los mitomanos
Que se mienten a si mismos
Que hacen de un paraíso
Un inhóspito abismo
Que al bien
No lo pueden apreciar
Y para recreación
Una sucia entretencion
Que demuestra
Desabrida vida
Una gran insatisfacción…
Contaminan el mar mental
Las sirenas
Que no saben nadar
Y por flitrear
Con un marin en un charco
Creen conocer todo el mar
Creen que parte desde allí
El sentido de vivir
Y asi comienza
El principio del fin
Y asi pueden confundir
Cualquier brebaje vencido
Con el elixir prometido
Se inmiscuyen
En jardines ajenos
Pisoteando magnolias
Porque de amor son fobicos
Y sus dilatadas pupilas
Un par de negros huecos
Tan profundos
Como un charco
Carteles de miel
Y sabor a hiel
Mitomanos
Que no pueden
Su teoría reinar
Como pez sin branquias
Anhelando bucear
Para ser presa
De algún marin
Creen que parte
Desde allí
El verdadero sentir
Y así los esposa el engaño
Y les espera el desdeño
A los filofobicos
Temerosos
Del amor supremo.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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