Hace tiempo que no escribía nada bendito,
Algo habitual al ser un escritor maldito;
Sin embargo, hoy los planos son explícitos,
Mi mente sugiere una construcción de versos concupiscentes.

Recuerdos voluptuosos, más bien, golosos,
De esos que ponen en duda al halo
Que en ocasiones para describirme, a mí mismo, señalo,
Cabe aclarar que no igualo
A estos escritos en intervalos de momentos felices,
Esta de más decir que esos momentos no existen
O al menos aún no me cruzo con alguno que tal vez me conquiste.
A pesar de ello, hay burbujas de recuerdos que quieren que las entreviste,
Es más me insisten a dar a conocer en que consisten.

Si me dijera, a mi mismo, que mí determinación es un chiste,
Sería sólo después de que una mujer se desviste.
No es que sea vulnerable a la anatomía pecaminosa de la mujer,
Sino que me es fácil acceder a cualquier alternativa que se saque del ayer,
Hasta ahora tengo tres: La escritura, dipsomanía y el placer,
Nublan una pequeña parte de mi ser
En instantes donde lo único que quiero es desaparecer,
3 adicciones que no quiero poseer;
Sin embargo, me son imposibles de dejar de tener,
Mi condición segmentada en el ayer
Se ha desfigurado como una maldición.

La única razón por la que aún sigo en pie es porque encontré 3 mecanismos de satisfacción;
Condenado a vivir bajo sus influencias,
La negación conlleva a sentencia,
La verdad aveces es agria y recia,
Y mucho más cuando la ropa del acusado refleja inocencia.
Nunca quise esta aparente vida,
Ni muchos menos esta falta de huevos para precipitar mi propia salida;
Aunque no me faltan cuando aseguró mi supervivencia con actos copulados de porvida.
Soy de los pocos que gracias al sexo son capaces de albergar un nuevo día,
Soy de los pocos locos en estado de custodia,
Soy de los pocos locos zorroclocos que alteran sus memorias
Para justificar en el siguiente amanecer después del acto el: ‘No te conozco’.

No es quiera fingir un rostro;
Pero hay algo que traigo dentro que me obliga,
Esa sensación que casi por instinto actúa,
Ese burdo proceso que únicamente evalúa
Este resultado de: “Lo de anoche me la suda”
Como sí me espantara que la duda
Tomará cuerpo en una pregunta: ¿Sentí algo al verte desnuda?.
Temo formularme interrogantes cuyas respuestas no puedan mantenerlas distantes,
Como sí temiera una realidad con distinto contraste,
Donde el amor este a mi alcance,
Como sí sintiera una clase de miedo al momento en que estoy por cumplir mis deseos,
Que frenará despiadadamente el proceso
Hasta el punto de hacerme creer que nunca hubo un progreso,
Que sólo fue un placer común resultado del sexo,
Mismo que considero importante porque es mi vicio como adicto dependiente de él.

Aveces me cuesta admitirlo;
Incluso ahora que pretendo anunciarlo no sé como decirlo,
Me cuesta expresarlo,
Algo así como si no quisiera aceptarlo;
Aunque sienta que no soy humano
Mis impulsos sexuales están arraigados a la vida,
Pretendo negarlo; pero la vida es, en verdad, lo que aspira el suicida.
Tanto que he dicho que me es indiferente la muerte;
Sin embargo, retengo a mis adicciones
Y dentro de mis suposiciones es gracias a estas que dentro de la historia aún mantengo guiones,
Como sí no quisiera dejarme en manos de la suerte
Porque sé que sería incapaz de seguir,
Porque tengo guardadas en un callejón del corazón mis esperanzas a vivir,
Porque me veo en un futuro como un hombre capaz de sentir.