La rutina

He descubierto que no te necesito, aun cuando alumbrabas mis mas frágil deseo, esta lama que en el sueño de tu presencia reflejabas en mi alma, tengo que aprender mas de mis batallas que de mis heridas, naufragio a una llama eterna cuando esparcias tu piel en cada rumbo de mi cuerpo, tus besos ardian como una estrella sin vestigio alguno, era la rutina simple de amarte, en la cama bordada, en el llanto de los cuartos que callaron para siempre tu indefinido misterio, mujer de humo, de hierba, de aroma a café te volviste de un amor bendecido a una rutina efímera.

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