Hasta el tipo de hombre
Que se dice ser liberal, igualitario
Y que posee una gran apertura mental
Como para no clasificar y encarcelar
A alguien por sus propios temores…
Me juzga, censura y discrimina
Por mi libertad de expresión y decisión.
Haciendo mención sobre lo
”Promiscuo e inaceptable de mi género”.
Yo no englobo, no generalizo,
Todos no son así,
Solo los que me toca frecuentarme
Tan solo la estirpe machista
Que me envían.
Hipócritas incongruentes
Baja libido
Que así no permiten gozarla.
Hasta cuando son
Claramente rechazados
Suponen que es
Un histérico atañe
O una auto-censura
En vez de admitir
El asco sin mesura
De su insistencia
Que no espera
Consentimiento
Ni atracción.
¿No saben acaso
Que el mejor sexo
Por la mujer vibrado,
Es cuando esta mojada
Y estimulada
Complaciente
Porque está complacida,
Y no obligada y presionada,
Obedeciendo y padeciendo,
En vez de inspirada satisfaciendo?
Encarcélense a ustedes mismos
En su indecisión de conceptos
En su falso poder de sometimiento
O salgan a vivirla con una sola cara
A ver si se la bancan
Sanguijuelas alimentadas
Por un ego inexistente
Jueces de la nada
Con poder imaginario
Para sobrevalorarse
Son ceniza del resentimiento
Y lo único que les va a quedar
Va a ser su triste excitación
Recordando cuanto odian
A sus madres
Y tan fóbicos
Como para volverse
Homosexuales
Pijas muertas
Mentes muertas
Ni las ninfómanas
Con años de abstinencia
Los eligen
Son la radiación
Agujereando el ozono,
Ni la tierra los quiere
De abono.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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