La guapa

En la palma ajada del arriero
hay una semilla vibrando
llena de amor ella vive
aún sin vivir por su canto
y cuando ella de la mano laboriosa
se desprenda como una gota de sangre hermana
y de pique al suele
en el mismo fango como un gusano se cuele
no habrá fortaleza que la detenga
romperá cascarón entre la yerba
seduciendo al corazón de la misma tierra
y se prestará a las aves chusmas que pasan
que esparcirán su clan por la hacienda
dirá, de acá no me muevo
y echando raíces será la diva y la reina
después de un tiempo humano
cuando ya grande y no vieja
la vean los ojos gauchos
brillando a corazón contento
tomando un mate amargo le digan
pero que guapa estás mi bella china hermosa
mirando al sol te contemplo
entre tantos mirasoles al viento.

Jairo Sebastián Zanetti

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