Estarás rodeado de instrumentos,
Cacofonías, y sonidos hurtados
Del exterior,
Pero careces música en tu interior.
La sublime melodía
No emerge al escuchar
La radio primera,
Como acto anterior
A la canción crear.
Solo entona al silenciar
Las quimeras de afuera.
Deberás la decadencia
Sonora apagar,
Así las notas pernoctan
Contigo en el adormecer
Del ultimo lubricán.
La cadencia afinada
Se te entregará,
Cuando armonices
Tus cuerdas vocales
Y acalles los timbrales
Para poder auditivizar,
El susurro inspirativo
Que en ti desea despertar.
Estarás repleto y completo
En lo interno
De sinfonías aunque carezcas
De aparatos para plasmarlas
En lo externo,
En el postrero vespertino
De la composición de lo divino,
Murmurará al enmudecer
Tu decadencia sonora
No busques allá afuera
Lo que en vos no hallas ahora.
Cuando nada basta
Todo se gasta
Se hace medianoche
En tu derroche sin musas
Melodiosas.
No son las cosas
Las que hacen a los compositores
Los acendrados autores musicales
Hacen cantar hasta las rocas…

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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