LA CONFIRMACIÓN

Él se preguntó, si le dejara de ver,
¿le dejaría de pensar?

De pronto, ella.
Allí, luminosa.
Sentada en una escalera,
a la sombra de un árbol.

Al verla, encontró respuesta,
no le dejaría de pensar… porque
¿cómo podría vivir sin amor?

Marcos David Silva Castañeda, UPN Ajusco, 4 de septiembre de 2010.