Verde, arrogante y ufana
La brea en el monte sueña
Inconfundible es su hechura
de frescura sin igual.

Tiene el divino tesoro
Y diabólico secreto
De la eterna juventud.
A tiempo venció su gracia.

Lo apresa y grata no avanza,
Hizo estancia en su ramaje.
Arrobados se han dormido
Bajo el palio de sus sedas,

Juventud belleza y gracia.
Los sinónimos de brea,
Grácil árbol de estos suelos
De montañas y llanuras

Atavíos de oro viste
A mitad de primavera
De amarillo luce ramas,
De esplendores y perfumes.

Es rumores de canciones,
Que la vida arpegia y canta.
Arrogancia de humildades
Que al paisaje dan prestancia.

Después se torna esmeralda,
Muestra verdores que asombran
En el fondo pardo y mustio
De los campos en letargo.

Fresca elegante y galana,
Te tallaron de grandezas.
En tus ramas hizo flores
La belleza de estos suelos.

En tus ramas hizo sedas
El fulgor de las mañanas.
A los mundos glorias traen,
Tus corolas amarillas.

Y te yergues en los montes
Con austero señorío,
Verde brea donairosa,
De estas tierras argentinas.

José Ignacio Vera Ocampo