Perplejo por un reflejo,
causaste anhelo en mi pellejo.

Porque lejos de todo dolor,
encendiste un flexo en mi corazón.

Que por viejo se redujo,
y por nuevo, se trujo
consigo un nuevo circuito,
dando pie a un nuevo pulgarcito.

Que al mirarse en el espejo
vio en el reflejo convexo,
a su futuro yo extenso,
cambiando ese tortuoso flexo.

Dejando perplejo a su pellejo
cuando a lo lejos pudo sonreír
a su nuevo reflejo.