Inúndame con tu ternura
qué no haya virus que te aplaquen
en tu deseo, bendita locura
salir corriendo a abrazarme.

Píntame presta con tu sonrisa
las manchadas paredes de mi alma
verde tibio, no tengo prisa
que cubran humedades pasadas.

Descarga en mí tus miradas
vida y esperanza destellos
haz conmigo lo que te plazca
haz realidad tus deseos.

Qué no te coarte nada
vuela!, búscame cuánto antes
deseo que seas el hada
de mis sueños errantes.

Inúndame de tu presencia chiquilla
qué tengo prisa por hablarte.
Qué no veo ese inevitable día
en el que pueda besarte.

Entre verdes y azules cielos
lejos del mundo, a parte
qué otra cosa no quiero
qué no sea, para siempre, mirarte.

Qué no sea para tu cuerpo
el mío, si quieres, tu estandarte
que sepas que yo muero
por estar contigo y amarte.