La vida cambia de manos
en cada vuelta de roscas,
tu cariño es energía de copas
rotas por un par de venados.

Hay algo de Madame
en tu refugio de ojos suaves,
tu pelo es ráfaga
y estandarte de lirios; tus finos
solitarios ya vencidos.

Caminas el camino de un reflejo
ya por siempre transparente
vedado a los necios,
que de seguro no te entienden.
Estoy harto de ver vidas
/ ornamentales
simples adagios y dagas
de la euforia…

Camino el trueno del canto
desde el dolor, bella señora
¡ la historia no te acorrala!

De la vida interpretas su
belleza…

(el amor es supieror a todo…)