Inspiración
partiste por sendas sombrías,
apenada, silenciosa y vacía.
Mi puerta encontraste sellada
y mi alma estaba dormida.

Inspiración
Tornaste tu mirada en la mía
y mis ojos bañados en llanto
no vieron tu luz golondrina.

Inspiración,
inquieta aguardas en la mente mía,
toda alborotada me dices palabras lindas.
Pero hoy,
está mi corazón aturdido en una esquina.

Inspiración.
y la razón no tiene la paciencia fina
rueda y cruje en pos de alcancías;
finanzas y estudio dirigen su ruta
y la vida misma transita en un veloz tranvía.

Autora: Flor de María Davila Talepcio