El insomnio apareció nuevamente,
Tu recuerdo aun permanece latente.
No dormir se convirtió en mi cruz
No dormir hasta que me cubra la luz.

El olor de tu pelo, el tacto de tus manos.
Querer contemplarte aunque pasaran los años.
Tu sonrisa luminosa y tus labios rosados.
Tu andar elegante y tus brazos cansados.

Tu voz elocuente y mirada armoniosa
Tu egoísmo absurdo, aunque bondadosa

La dualidad hecha mujer
Lo bueno y lo malo dentro del mismo ser
Incomprensible hasta per sé
Tal vez de eso me enamoré

Podría pasar horas describiendo y analizando
Para intentar discernir el momento cuando:
Mi corazón renació un momento
Y ahora agoniza nuevamente lento.

Luis Bernal.

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