En un caparazón meciéndose.
Se siente reconfortado y protegido.
Los sonidos son cíclicos y monótonos.
Disfruta de su soledad mezquina.
Planes descabellados.
Sueños inalcanzables.
Se alimenta de deseos.
Se nutre de vidas imaginarias.
Hiberna a voluntad según le conviene.