Dos chispas entre el vacío de los ojos ciegos de una vaca

Para el olvido
No es causa ni consecuencia

La humedad
La queja abúlica de un reloj sin pasado

Por desenredar tinteros
De los vagabundos silencios del exceso
Un ala es alfabeto a la vez que cielo muerto

Las palabras
Remolinos bajo mis axilas

En las calles, en las mantas como tormentas
Me dormí bajo un sol azul como una naranja