Y es que solo yo estoy aquí…

Pensando en lo que si fue, en lo que nunca fue,
en lo que pudo haber sido, en lo que podría llegar a ser.

¿O no es así? ¿Lo pensarás también?

¿Pensarás en mi tanto como yo en ti?

¿Habré sido para ti, lo que tú para mi?

¿Será? ¿Realmente podrá ser?

¿Debe dejarse suceder? ¿O debe hacerse que pase?

¿Cuánto es tan poco y cuánto es demasiado?

¿Muy poco? ¿Suficiente?

¿Atrasado? ¿Muy pronto?

Blanco, negro

Bueno, malo.

Mucho, poco.

Tu. Yo.

Todas ellas, cosas que no entiendo del todo. Que quizá de nada sirve pensar,
que solo me agotan hasta mis ojos cerrar.

Que solo sumergen mi corazón.

Y al final de todo, cual costumbre de un romántico sin remedio,
lo único que entiendo…

Es que te quiero.