No puedo sino estar de acuerdo,
Pensar que todo no fue en vano,
De todo aquel instante en mis ojos
Aun no olvido que ha de pasar.

Mas sin querer fue posible
Distinguir tu cuerpo en la llovizna
la niebla arrebatando tus recuerdos,
Mientras tus sentidos se desvanecían.

Aquel preludio inusitado, absorto
y sin miseria, no ofende ni golpea
atraviesa con euforia el corazón,
Donde triste yace al fin.