Dentro del hogar hubo alegría, juventud, escasez, abundancia, acontecimientos imborrables.
También abandono, mentiras, soledad, tristeza, sufrimiento.
Un día comprendí que el hogar que compartía era sólo para mí…Abrí la puerta y me fui.
Camino sola, con el deseo de cerrar la puerta que un día pude abrir.