Camine por horas buscando donde construir,
Camine por muchos vientos, tratando de sentir,
Sin embargo, no logré identificar,
En un primer momento donde estaba mi altar.

Lo tengo bien pensado, todo yace en mi mente,
Un bosque detrás y el mar de frente,
Todo, se encuentra ahora en su lugar,
Vamos, ven que todo está por comenzar.

Es sólo cuestión de tiempo,
Has la tregua ya, y empieza a disfrutar del momento,
Ahora ves muy claro todo,
Tranquilo y en paz, aquí no puedes estar de otro modo.

Un pacto acabas de hacer,
Cumplirlo entonces es nuestro deber,
Te propongo caminar descalzo,
Y siempre, con los manos en lo alto.

Los ojos siempre de frente,
Para que no perdamos de vista el horizonte,
Los pies firmes al andar,
Por si te tropiezas te puedas levantar.

Una sonrisa como aquella de la Monalisa,
Ven, veamos la marea y sintamos la brisa,
Que todo ha sido tu elección,
¿Recuerdas?, desde pequeño fue tu visión.

Entremos pues que te quiero mostrar,
Todo lo construido en este gran altar,
Aquí puedes siempre tu corazón calmar,
Meditar y tu mente sanar.

Ven, veamos juntos la maravillosa vista,
No hay que por apresurarnos,
Todo es producto de tu conquista,
Ven conmigo y comencemos a familiarizarnos.

Sentémonos aquí en esta escalera,
Abre bien los ojos y mira a tu alrededor,
Que aquí, no surte efectos tu ceguera,
La calidez y brillo es muy estremecedor.

Todo está aquí contigo y conmigo,
Siéntelo, la fuerza y calor del abrigo,
¿Cómo lo podemos llamar?
De acuerdo, llamémoslo hogar.