Quisiera volver a soñar con un cielo de acuarela, con una luna de queso y días sin fin.
Volver a las tardes con amigos y jugar al escondite y correr, correr viviendo los días de principio a fin.
Invententando sueños, abrazando fantasías, bailando con el viento. Disfrutando día a día.
Volver a sentirme libre de temores de tristezas, desconocer el odio y el rencor, gritándole al tiempo,
QUE NADA PODRÁ DETENERME..