Hace poco me enteré
Que la droga que consumía
Desde que era niña,
El fármaco que montones
De médicos me han recetado
Sonrientemente,
Para dolores intensos y leves;
Paracetamol
Es toxico.
Así es. No letal,
Pero su consumo
Frecuentemente intoxica.
Sorprendidos lo anuncian
Al crédulo público
Después de cuarenta años
De su venta masiva
Y exitosa.
Lo dicen con la mayor
De las obviedades.
Como si fuera una
Insignificancia,
Solo un porcentaje
De órganos fallando.
Y la siguen teniendo
A disposición del comprador
Adolorido.
Del paciente esperanzado.
Aunque ellos mismos
Le dieron mala fama
Para poder vender
Una droga nueva,
Recién fabricada
Lista para ser estrenada.
Y en cuarenta años más
O menos
Nos dirán que es toxica
En cuanto compongan
Una formula nueva
‘’Más eficiente
Y en menos tiempo’’.
Estoy en contra
De la farmacología,
Me niego a pagar
Para ser conejillo de indias
De personas que objetan
Que un título
Los vuelve dioses,
Eligiendo quien vive o muere,
Asesinos o salvadores
Según la dosis,
Finales o comienzos
Escogidos por sus manos.
Si alguna droga realmente
Curaría
Se caería su negocio.
Solo apagan los síntomas
Hasta la próxima compra,
Una pila de cuerpos enfermos
Es el quit de su ganancia
Huesos post mortem forman su imperio.
Estoy en contra de la farmacología.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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