No es nada ni nadie.
Nunca lo consiguió.
No estuvo ni a la altura.
No se podía esperar gran cosa.
Se hizo trizas en el intento.
Se quedó con un hilo de voz siseante.
Nadie nunca la vio.
Tampoco se dejó ver.
No valía la pena .
la desolación lo devoró de adentro para fuera

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