Estás en mi sangre, cabrón.
Como el chaser de Herradura blanco
Que arde tan rico
Después de las Vikis.
¡Pero no me embriagas!
Estoy sobrio;
Tomo y tomo;
Tomo para olvidar
Y nunca olvido
De lo imposible que es nuestro amor.

Estás en mi sangre, cabrón.
Como un veneno de alacrán
Para el cual no existe antídoto.
No puedo sacarte
De mi cuerpo;
Estoy condenado
Para amarte
Día tras día
Hasta el pinche infinito.

Estás en mi sangre, cabrón.
Como el VIH,
Mi amiguito,
Que estará conmigo
Hasta el final.
Pero para ti
No hay medicamento
Y estoy jodido.

Estás en mi sangre, cabrón.
Como la heroína
Que liberaba a los yonquis
De Dublín
En los 80s
De su puta vida
Sin sentido,
Y yo quisiera eso
Pero mi puto ego
No me lo permite.

Estás en mi sangre, cabrón.
Estás en mi sangre.
¡Estás en mi sangre!
¿No ves?
Estoy totalmente
Profundamente
Encadenado.