Nada menos que la noche
con los ojos cerrados,
con el inquieto reproche
de aquellos párpados cansados.
No son,sino las noches de vela
que caen como gotas de fuego,
que hablan con lenguas de fuego;
pero no sé,qué dirá aquella flama que vuela.
Fuego negro como esta noche,
como el alma del ocaso.
Oscura y lamentosa, caída y lúgubre,cerrada y fruntuosa;y aunque así es esta noche,aún así, es tan hermosa.