esperanza.covid19
No quiero marearme
en los grises ríos de cifras crecientes
e impersonales de ignotos pacientes
de nombres olvidados
No quiero extraviarme
en los pasillos de médicos ausentes
con pequeños escudos insuficientes
y pasos agotados
Prefiero escuchar
La melodía del llanto del naciente
La carcajada del artista inconsciente,
Cantor improvisado
Elijo la esperanza
Engalanada de la madre gestante
Que cuenta, con pausa, las lunas restantes
del premio anhelado
Elijo la alegría
Postergada de la mesa paciente
Que, con su cerveza y su café caliente
aguarda a la gente
que volverán a reír
sonoros chistes llenos de resiliencia,
presumiendo con orgullo de la ciencia,
de su victoria pírrica
pagada con un precio
doloroso, y exageradamente
caro, que se irá amortizando gradualmente
en el banco del olvido