Me encontré
algo superior a mí
en esa esquina
de ojos tristes

como un loco
que le grita
a la pared
y se desnuda
vacío
por placer.

Algo

grande

recordándome

que lo vivo
va delante
y si
no estas
respiraré
la carroña
de mis preguntas
al aire.

Como si Dios
tuviera ruedas
y fuese
mi padre

en un espacio
temporalmente
y en una casa
con rostros
pero sin gente