Entre mi confusión
pensé que era la lluvia de esta tarde fría y hostil.
Eran solo mis ojos,
era tan solo mi alma,
eran aquellas fotos,
eran los dolorosos recuerdos,
eran mis frías lágrimas.
Era entonces la frialdad de la lluvia,
que me recordaba tus palabras,
era entonces el olor de la lluvia,
que me recordaba el olor de tu ausencia.
Era entonces lo hostil de la tarde,
que me recordaba cada perdón que te di,
Era entonces la serenidad del ambiente, que me recordaba la paz de tu pecho.
Pero eran solo recuerdos, eran lágrimas secas, vacías, porque no había a quien llorar,
Eran solo mis ojos, viendo hacia el frente,
Era solo mi alma que ya no extraña tu presencia,
Eran aquellas fotos que podían ser desechadas,
Eran maravillosos recuerdos de una vida pasada,
Era solo mi confusión del amor que no pudo ser porque se reservó para otro mejor,
Era solo lo melancólico del ambiente que me recordó el día que pude decirte adiós.

-VM11