En la penumbra.

Te había escuchado más de una vez,
sí,
Un llamado en la penumbra, solía ser , recordé.

Y…. Sin más,
hoy en la noche sin más,
te vi,
Y sintiéndote una parte anhelada de mi alma, te nombré

No hubo cupo a la duda,
Para qué?
¿Porque si no ibas a estar ahí?

Y así se hizo,
en una caída, lenta y tenebrosa
me sumergí en lo más cálido de ti

Sin preguntar me llevaste a lo más profundo,
Lo sabías , sabías a dónde quería ir,
Y en la quietud inmensa de aquel océano, inhalé, y suspiré

La luz de la luna tenue bajo la superficie
se discernia como guía para salir,
Inmóvil, antes del último soplo en consciencia,
Me vi, y te admiré.

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