Dementes condenados a mirar la sencillez de la vida, dan gritos en las noches esperando ser escuchados, claman victoriosos la verdad que les quitaron, felices por su derrota inundan sus mentes de ilusiones encadenadas tras sueños infantiles.
Frágil y delicada su mente susurra entre sueños escapa de aquí es la única cárcel verdadera.

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