Serás tan inesperado y a la vez tan esperado.

Que cuando me fije en ti

Sentiré

Lo que nunca antes sentí

Y lo que siempre quise conocer

Me sentiré a mi

A ti

Seremos como dos espejos

De almas

Y que todo esto no será una broma pesada de la vida

Sino,

Un regalo

Que guarda algo maravilloso, algo verdaderamente bello, Hermoso.

Algo que conozco

Familiar

Que se esconde tras ese papel que le envuelve

antiguo, de época lejana

De tela hecha de káshmir, que sólo me dice

Que te abra

¨Ya puedes¨

Un rayo de sol

En una mañana de invierno

Acariciando la escarcha, como si fuesen tus mejillas calientes tras haber estado persiguiéndote por la calle, gritando tu nombre, como dos niños

Evaporando; endulzando suavemente el aire que respiro, y oliendo a hogar

A ti.

Un calor

Parecido al de un hombre que lleva dos corazones

Los más hermosos que jamás nadie haya visto

Y ese hombre lleva dos corazones

Uno dentro de su cuerpo, y otro en su mano

Es el mío

Pero no se le va a deslizar por las yemas de sus dedos

Va a cuidarlo y amarlo como al suyo

Porque son corazones gemelos

Que están conectados por una arteria mutua

Un hilo de oro.

Que nadie podría cortar

Y he de decirle

Que su espera y la mía, al llegar en nada

la mañana de navidad

Va acortándose

Con ese reloj de arena que encontramos en una remota y escondida tienda de antigüedades

Que deja caer cada pequeño, diminuto gránulo de arena

Mientras que intentamos dormir

Esperando como niños

Que llegue ya la mañana que llevamos esperando todo este mes gélido de diciembre

Para abrir nuestros dos regalos

Con la rebeldía en las manos y en la sonrisa

Mientras todos duermen todavía

Duermen profundamente

Pero nosotros, oh, nosotros ya estamos muy despiertos.

Y ya queda poco, quedan ya escasos momentos

Para los besos

Para mostrarnos a cada uno nuestros pequeños dones

Para hacer diversas cosas a la vez:

Pensarte y acariciarte

Amarte y besarte.

Porque besarte es como besar a dios

Pero tú, existes.

Mi corazón existe, y se muere y se desespera con esta espera

Para darte permiso

En cada célula de mi corazón late todo un universo

Y tan sólo tus ojos

Tan sólo

Lo llenan todo.

Llenan un universo entero,

Sin límites

Es mi corazón.

La paciencia

Será nuestro medio de transporte

Tu transporte

El mío.

Junto con el amor propio de ambos

Ese amor tan grande y de carácter maravillado por ser tan contagioso

Para llegar

A ti

A mi

Y después llorar, chillar, gritar, cantar, saltar, gemir

De felicidad.

Porque allí estarás

Y allí estaré.

Te reconoceré

Y me reconocerás

Y volarás a mí

Como yo volaré a tí

Por fin

Te tengo aquí.

Diana Crevillen Garcia-Baquero (05-11-19)