Madre, ¿te has hallado con la muerte?,
Ha dicho que te quiere llevar,
¿Has decidido coger su mano para danzar al más allá?,
¿Dónde la quietud abunda, donde reina la paz?.

Mujer de cuerpo fatigado,
Al parecer el edén te ha hecho un llamado,
¿Que es eso tan anhelado?,
Mira cuán lejos has llegado
¿Por qué ceder ahora?.

Madre, ¿que has dicho?,
¿No lo has querido sobrellevar más?,
Qué pesadas han de ser las cargas que llevas,
¿Por eso has querido progresar con alguien más?,
Madre que corazón más vigoroso el que has tenido, tan fuerte por no caer en el delirio,
Mientras todos nos amedrentamos a la muerte,
Tu fuiste a él con dicha.

Madre, nadie dijo que sería fácil, cuando te vi tomar a la muerte lo entendí,
Ya no deseabas estar aquí.

En noche buena quedó la marca, cediste tu último baile a la muerte
Que entre susurros murmuraba; danzad, danzad, que ha llegado el momento de descansar.

Mientras bailabas con alegría a tu destino, acariciaba el invierno que se apoderó de tu cuerpo.

Bella mujer de alma ya desgastada,
Aquí en la tierra, aún eres mi madre y la mujer más amada.