Te vas sin mirar atrás,
sin decir un adios,
tu partida me partió el alma en dos,
cupido dejó de ser mi amigo,
y estoy en el tren del olvido.
El tren se lleva lo que más quiero,
y va mi corazón en el primer asiento,
los rieles del tren tan sólidos,
que la tristeza invade el viento.
Me prometistes estar conmigo,
que nunca me ibas a dejar,
ahora solo soy tu amigo,
que no te a dejado de amar.
El destino no a sido el mejor camino,
y ahora tienes que viajar,
a un mundo desconocido,
donde aprenderás a olvidar.
Las nubes blancas se han perdido,
el aire tan frío hiela los huesos,
el tren sigue, no para su trayecto,
y me quedo solo esperando su regreso.

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