Sí, ahora duerme del lado dónde tu dormías,
me cuida como tu me cuidabas: pendiente, amoroso.
Me despierta con un beso, desayuna conmigo y
todas las tardes caminamos por el parque juntos.
Él tomo tu lugar, sabe que no estas, que no regresarás.
También estuvo triste, también bajo de peso,
pero hoy esta bien, igual que yo.
Él, ese perro que un día fue de los dos,
tomo tú lugar y mira que lo ha sabido hacer muy bien.

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