El Heredero de QingHe Nie “El Reino Impuro”

Lejos del hogar, el viajero canta una
canción… Mi corazón antes melancólico,
deja ahora de llevar aquella carga pesada”

El fruto de un gran amor, un pequeño
deseo, desencadenó tristeza el día que
respiró. El neonato sostenido entre brazos
fríos, expresaba tristeza, su piel delicada
se encontraba expuesta, quien hubiese
visto esta escena dirían que los ancestros
se olvidaron del pobre ser que vio la luz.

“Pobre alma, pobre cuerpo, perdió a uno
de los suyos por azares del tiempo
Fue descubierto, limpiado y llevado a la gloria, su vida cambio de lágrimas a perlas
preciosas… Tan dulce… Tan tierno, con un corazón de ave que disfrutaba del viento
Así narran los sabios, hombres de buena fe… Aquellos que vieron como el hombre que
lideraba, se inclinó ante la merced del bebé

[…]

“Y estarás en el corazón de todos como joya heredada del padre, porque venciste a la luna y
eres el dueño de tu destino, atado a la tierra de su linaje como cenizas y el cielo

Siete años han pasado, el débil ha crecido, en jardines y liras su vida ha recorrido; Entre
largas caricias y risas su vida guió, el amor de los suyos en ningún momento le falto
Pequeños fueron sus pasos, grande es su camino, su madre le dio el pincel que enderezaría
su destino; Danzas y pinturas rodearon su vida, el ave libre había salido de su nido
La delicadeza, el honor y la pasión forjaron la belleza de su interior, grandes dotes
superficiales de sus ancestros heredó; piel fina, ojos dorados, cualquiera que lo viera
quedaría amartelado

Entre cantos, llantos y risas, su cultivación fue guiando, lo justo y lo leal fueron las acciones
que destacaban su encanto; Las largas playas vieron su felicidad, los mares sus travesuras,
caminaba todos los días al lado de la mujer que lo cuidaba con ternura

[…]

“El pájaro en la jaula, extrañaba el bosque, el pez en el estanque, anhelaba las profundidades.
Yo he recorrido todo el país y por fin, he regresado al jardín de mi infancia”

Su casta fue revelada, orgullo fue para su hogar, los banquetes se elevaron y los cercanos se
alegraron; su buena acción lo guió, un amigo conoció, A-Cheng era su nombre, del tirano lo
salvo

El pequeño Nie se enamoró, con otro alfa se besó, su ingenuidad lo encamino a la angustia
y el dolor; pocos eran los que sabían, en escondidas sus besos brindo, su temor se acentuó
cuando el padre lo descubrió

Duros golpes en su cara marcaron la vergüenza, se volvió la humillación de su casa, la burla
de su secta; el alfa que respetaban, de homosexual se tildó, los ojos ajenos lo rechazaban y
ahora para todos era una completa humillación

A causa de su deseo, el ser que más amaba sufrió por completo; la mujer que lo veneraba, se
encadeno al abatimiento

Largas noches de melancolía pasaron en la secta, nadie pudo imaginar que terminarían con
la vida de la verdadera obra maestra; solo el silencio inundo las calles y en su habitación se
encontraba el joven del bello arte

Atormentado, abatido e inundado de dolor, de sus labios salió su nombre su madre se fue
sin decir adiós; rasgo sus vestiduras, tiro todo del mesón, sus dedos ensangrentados
partieron su alma con dolor

Rompió su cordura, poco fue su interés, gritos melancólicos llamando a su madre fue lo
único que se oyó de él; quien lo hubiera visto, lo confundiría con un ignominioso, un joven
débil, un hombre pecaminoso

Solo la luna acompaño su desdicha, sólo ella alumbró el lamento de su vida; imploró su
muerte, busco su salida, lo único que deseaba era consumir lo poco que llevaba con vida
Siete días pasaron, dieciséis horas lo hundieron, su cena solo le parecía algo que no tenía
aprecio; la presencia del cabeza de casa lo tenía fastidiado, entre incitaciones vagas la ira
resaltó todo lo que no era de su agrado

El pequeño desamparado fue arrastrado a sus aposentos, como bazofia fue tratado, poco era
su actual sustento; por el arte fue juzgado, por la debilidad maltratado, ante sus ojos vio ser
quemado los recuerdos de su ser más preciado

Solo el mayor lo sostuvo, solo el creyó en su dolor, lo mantuvo entre sus brazos observando
aquella incineración; gritos de lamento, gritos de terror, no había nada en ese momento que
calmara su dolor

Cegado de ira, cegado de dolor, solo una aguja punzante logro desvanecer el sufrimiento que
sintió; una última lágrima, un último resoplar, cayó en un profundo sueño entre los brazos
de su familiar

[…l

“Yo prefiero algo mejor: tomar una barquilla, disfrutar de la luna y cantando alto al viento
alejarme de este mundo

Tres años de pena siguieron su vida, desprecios y martirios fueron su abatida; quien fuera
aquel joven que con humillación caminaba, para todos solo era un hombre que no vale la
pena en nada

Sus ruegos se cumplieron, sus deseos llegaron, al fin había muerto el hombre que le hacía
daño; sin pena, sin dolor lo único que sentía era satisfacción

Paso el tiempo, paso el dolor, lo único que le quedaba era su terrible reputación; escondía
sus actos, escondía sus sentimientos, los únicos que quedaban eran su hermano y su primer
amor aquellos que con esmero cuidaban su corazón

Aprendió un nuevo arte, aprendió como se debía defender, en su mente se decía que jamas
lo volverían a hacer caer; oculto su tristeza, detrás de abanicos de color la enterró, el pueblo
dejo de creer en el terrible rumor que estaba en contra de su reputación

Sus celos fueron largos, en escondidas los llevo, solo era consolado por aquel joven, que fue
su primer amor; juraron estar juntos, entre caricias se prometieron amor, sus gemidos eran
provocados por aquel hombre que amo

[…]

“Desde que te fuiste, amante mío, no logro cuidar de mi mismo. No hago otra cosa que
pensar en ti. Pierdo espesor como luna menguante.”

Dieciocho años cumplió, en un ser lleno de alegría se convirtió; quien diría que la vida solo
le brindaría melancolía, si su andar proseguía, de seguro perecería

De nuevo la mentira, de nuevo el dolor, el que le juro amor lo había dejado por no admitir
su orientación; huyo de su presencia, con un omega se caso, dejando todo en quiebra,
dejando todo en fragmentos de dolor

Aprende día a día de las acciones que le otorga la vida, no creía en nadie, solo los veía como
puras mentiras; vivió herido, vivió ahogado, el amor le era un juego, solo causaba estragos

[…]

Triste, lamento la noche tan larga y me acuerdo de ti. Apago el farol, prefiero la luz de la
luna.”

Sus veintiuno habían llegado, su primer caza realizó, con un juramento en mano la señal de
respeto realizó; A su hermano le dio respeto, el su frente le dio, rozo su nariz en la otra, así
honro a su segundo amor

El servicio, y el honor no le faltaron, sus esfuerzos casi nunca fueron en vano; humillado por
su pariente, acosado por extraños, ignoro cada acusación, pelear era en vano

Cinco años pasaron, el ave enjaulada seguía gritando, ante subyugaciones conseguía que
nadie intencionada contra su vida; responsabilidades llenaron su vida, le dedicaba su tiempo
sin medida, con sublime gracia y con excelencia cumplía lo que le exigían

Reconozcan el ave presa, que con elegancia se manifiesta; Camina siempre sobre la arena,
disfrutando de la brisa amena. ¿Quién lo conocerá en verdad?… ¿Quién le dará el deseo de continuar?; posiblemente ni el
cielo lo ha de consolar

HuaiSang es su nombre, hombre de gran honor, la desdicha marco su vida, la belleza su
esplendor; no te confíes, no lo dejes de mirar, si te descuidas como serpiente te devorará

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