En esta cuarentena estoy triste
Y estoy pensando mucho
Pero mis pensamientos no existen
El genio maligno me engaña mucho

Descartes en su segunda meditación
Usó el concepto del genio maligno
Es alguien a quien admiro con devoción
Pero él no existe, aunque sea benigno

El genio maligno es un ser engañador
Tan astuto como poderoso
Es un gran simulador
Y un gran mentiroso

Me levanto de la cama
No con muchas ganas
Y veo lo que hay en mi casa
Todas las mañanas

Esas cosas parecen reales
Pero es obvio que no existen
A mí me parecen reales
Pero el genio maligno se ríe

Cada dos años voy a votar
Y parece que mi voto sirve
Pero no debo dejarme engañar
La política no existe

Y creo que vivo en un país
Creo que soy argentino
Pero no existe ningún país
Que escape del genio maligno

Estoy metido en una matrix
Todo lo que veo es un engaño
Pero no me doy cuenta fácil
Y al genio maligno no le gano

Pero entonces me pregunto
Si el genio maligno existe
Y respondo con mucho gusto
Que el genio maligno no existe

Fernando Francomagro
27/7/20