EL dolor del adiós

Su despedida dolió como una daga en el corazón, aun sin saber cual era mi destino, me refugio en los recuerdos de su adiós alimentando con esto como si fuera leña encendida a mi corazón.

Por instantes fugaces me miento a mi mismo diciendo es solo un hasta luego no queriendo aceptar que ya fue un hasta nunca mas, me duele sin saber que lo entregue todo, que cada instante a su lado fue mágico, lleno de poesía y de pasión, si todo ha de terminar es por que los designios del destino así lo quisieron, y que no debo ahogarme en la desesperación, la vida se basa en fragmentos de momentos perdidos en el tiempo y a pesar de que cada vez que la recuerdo se arruga mi ser, estaré feliz de que an algún momento fue lo mas hermoso que iluminó mi existir y que de todo fin hay un nuevo comienzo.

No amaré de la misma manera, entregando cada fragmento de mi ser, tal vez no ame por completo o tal vez ame aún mucho mas, solo puedo decir que no existe dolor sin alegría, paz sin intranquilidad, no se sabe cuanto duele algo si no lo has vivido, hoy solo se que el dolor de su adiós me cambio no solo el corazón, me cambio el alma, el espíritu y mi esencia, el tatuaje indeleble del alma permanecerá siempre visible cuando recuerde quien era cuando su vida se cruzó fugazmente con la mía.

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