-Tún, tún.
-¿Quién es?
-¡Soy yo!. Con voz de menudez.
-Quiero gritar el motivo,
el por qué carrizo yo vivo
ocultando mi niñez.

Soy un niño escondido
tras capas de piel madura
moro dentro, confundido
al ver tanta amargura.
Mi casa, en un sentido,
es como la cebolla…
-¡Tu mamá cayó en la olla!…
Je, je,je … disculpen.
Ante todo soy muy alegre
la alegría es mi alimento
por eso mi alma no muere.

Un día muy normal
de metras y de juegos
vi a los lados, no vi a mi padre
y empezó a ladrar el miedo
corrí y me escondí a llorar
entre calcio, fibra y cuero
volví a caminar
y empecé a vivir de cero.

Ahora llevo este disfraz
con barba y orgullo en los huesos
de aspecto arrogante
y testículos gruesos
la voz que le ronca
al disfraz en el cuello
comenzó a tronar…
ya no ladra el miedo.

Al menos eso cree mi escondrijo
pues este niño muy adentro
esta cagado de miedo.

Cierta vez, al ver
una bella muchacha
yo logré salir
y quitarme esta facha
ella me vio y con sarcástico guiño
me rechazó, llamándome niño.

Corrí herido, de nuevo a esconderme
juré que más nadie lograría verme
que solo saldría en la soledad
a jugar con las piedras
dentro del río
sin barba, ni vellos
sin ropa, sin líos.

En el bosque solito
me alejo del trecho
tiro el disfraz
y fabrico un techo
con hojas, con ramas
con tramos bien hechos
y justo debajo
construyo un lecho.
Y sueño como antes
como antes soñaba
bailo y disfruto
el traje me ahogaba
libero el grito
que siempre pegaba
y suelto al niño
que metras jugaba.

Hora ya es
de disfrazarse
de fruncir el ceño
y de amargarse,
de tronar la voz
para cuidarte dentro
y mientras camino
de pronto me encuentro
disfraces que logran
dominar al niño
silencian sus llantos
con vodka, con vino
tres mas que uno
con “piedra” o con “monte”
envueltos en humo
los mantienen dormidos…
Pobres niños…

Ando fingiendo ante todos
de ser el hombre
que este disfraz
lleva mi nombre.
Pero solo con él me ciño
y muchos creen
que como adulto riño
Pero no…
cuando abrazo,
abraza un niño;
cuando brigo,
briga un niño;
cuando rio,
rie un niño;
cuando lloro,
llora un niño;
cuando amo,
ama un niño…

Aquí te grito el motivo
de por qué carrizo yo vivo
ocultando mi niñez.
Porque el éxito en esta vida
llena de disfraces peludos
está en pensar, vivir, sentir…
como un niño.

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