¿Qué somos sino momentos?
Instantes efímeros de gozo que nos hacen cerrar los ojos.
Besos a escondidas que quisiéramos perpetuos,
aunque más pronto que tarde llegan a su final.

Abrazos que las despedidas separan,
aromas que traen memorias
y memorias que te hacen soñar.

Soñar cuando se duerme y cuando se despierta;
con esa piel morena y tibia que,
quién sabe si se volverá a tocar.

Cabelleras despeinadas sobre camas desordenadas,
una mente posada sobre un pecho firme
mientras se escucha de fondo un bolero.

Caricias tímidas y suaves recorriendo
una piel con cicatrices que el tiempo dejó atrás.
Cuerpos despojados del pudor para mostrarse tal cual son.

¿Qué somos sino creadores de recuerdos en los demás?
Porque todo termina siendo pasado,
porque no hay futuro,
porque el presente muere a cada rato…
Pero las memorias no tienen final.