Debes creer cuando te digo que te amo.
Si cierras los ojos, verás que soy sincero.
Deja que te hablen sólo tu intuición,
Tus órganos internos, tu sabio corazón
Y tu sexto sentido, que sabe ser certero.

Debes creer, porque he probado que te quiero.
La historia que nos une lo asevera:
He guardado de tu alma con esmero
Y elevado al éxtasis tu cuerpo…
¡Al éxtasis mayor en esta tierra!

Tu cuerpo es el mapa que mejor conozco
Y tu alma el misterio más cuidado.
Te consagré mi vida, mi trabajo y mi ocio,
Mi pasión intensa, mi paz y mi gozo…
¡No podré jamás amarte demasiado!