Quiero ser culpable, de este sueño eterno,
Un suspiro es la vida, el resto es silencio,
Piedras y ruinas sobre un muro de cemento,
Un pajarito ronda volando cerca del suelo,
Cuento los segundos que me quedan para verte,
Si mis afluentes me empujan hacia el infierno.

Un halo brillante, eres el hijo y el padre,
Y miras hacia abajo, pero no ves a nadie,
Que grande eres silencio poderoso caballero,
Guarda para mí la gran palabra del cielo,

Que grato es desangrarse y disparate odiarse,
Heridas que no cierran,que no quieren cerrarse,
Palabras que calladas,despiertan a gigantes,
Amores que protegen, tal como hacen las madres.

He ensuciado mí alma, ¡maldigo mi suerte!,
No paro de pensar porque no paro de perderme,
No hay calma en este mar pues todo es diferente ahora y pienso ojala me haga me haga más duro y fuerte…