Un nuevo final como todos los demás

Una nueva mano amiga
una nueva puñalada en la espalda
un nuevo suspiro y todo termina

El problema es que yo sigo aquí,
no me pude ir
la huída me trajo al mismo lugar de siempre,
a recorrer los pasos errados
como si fueran los únicos que he dado
sin importar los rincones ni las cumbres del mundo en las que halla estado,

Sin importar los anhelos, ni las esperanzas
ni las oraciones, de quienes tanto me han acompañado.

Un nuevo paisaje que se escurre bajo la tempestad
un cuadro que se desdibuja
haciéndome tragar todos sus trazos

He sido una estatua de piedra
para no doblegarme ante la ira

He regalado latidos de mi corazón
a los menos afortunados en ese sentido

He estado entre sombras muy negras
mas negras que la tierra
que a todos se traga
he ganado a todos y contra todo,
y luego me he tenido que derrotar
a mi mismo.

Cuántas vidas le caben a ésta corta vida
cuanto mas se puede tensionar la cuerda
antes de cortar el aliento

Tengo una plegaria de agradecimiento para las manos amigas

Para esas manos que me aliviaron

Para esas manos que sostuvieron mi enferma cabeza

Para esas manos que me atajaron cuando tambaleaba ebrio de tanta tristeza

A esas manos les entrego mi existencia.